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¿Trabajar desde casa, una opción que permanecerá en América Latina?

A medida que los cierres por el COVID-19 se van extendiendo por meses, una nueva realidad está afectando a las empresas a nivel global y en América Latina.

El trabajo desde casa se está extendiendo significativamente más de lo anticipado haciendo que se considere si es posible volver a los arreglos previos a la pandemia. Independientemente de la preferencia de una empresa, las largas cuarentenas están provocando un cambio de cultura en el trabajo que podría volverse permanente.

Antes de la situación actual, los empleados en Latinoamérica tenían diferentes niveles de adopción de trabajo remoto; los colombianos y argentinos contaban con los más altos niveles de adopción mientras que los peruanos y brasileños, estaban entre los más bajos, con sólo 1 de cada 5 empleados autorizados a trabajar desde su hogar.

Por supuesto, a medida que se avecinaba la crisis de salud mundial, la mayoría de las empresas que pudieron hacer la transición en línea lo hicieron, muchas de ellas con la esperanza de que el cierre fuera temporal. A medida que la situación continúa sin una fecha de finalización firme, está claro que los empleados han aceptado de manera abrumadora y favorable la novedad de trabajar desde casa.

Sin embargo, el sentimiento no es necesariamente compartido por todos los empresarios. Diversas operaciones tuvieron que apresurarse para ajustarse ya que su modelo comercial no estaba diseñado para el trabajo remoto. Otros están más centrados en adaptar su enfoque para satisfacer las diferentes demandas. Aun así, a medida que los empleados se acostumbran cada vez más a las configuraciones remotas, sus jefes pueden no tener más remedio que adaptarse a los horarios de trabajo en el hogar en el futuro.

En realidad, esto podría ser muy benéfico para las empresas; lo anterior, debido a que se encuentran casos exitosos como una empresa con sede en Santiago que descubrió que este estilo de trabajo resultó en una mayor productividad, menores costos y un mejor acceso al talento ubicado fuera de su área inmediata.

Aun así, si tal configuración laboral se solicitó únicamente debido a una situación de emergencia, es comprensible que las empresas duden en cambiar por completo su método de operación establecido. Sin embargo, es recomendable que las empresas cuenten con un plan de ajuste, en caso de que los cierres continúen extendiéndose o los empleados muestren una fuerte preferencia por mantener actividades remotas.

Por lo anteriormente expuesto, nos permitimos hacer las siguientes sugerencias:

  • Enfatice la comunicación: Asegúrese de que todos los miembros del equipo se sientan conectados y reciban apoyo como lo harían en un espacio de trabajo físico. Organice reuniones o videoconferencias periódicas con todos los empleados para mantener el contacto.
  • Capacitación: Entrene a sus equipos para enfrentar este nuevo desafío de forma responsable y productiva. Como todo cambio, es necesario capacitarse para adaptarse con mayor facilidad al nuevo entorno.
  • Tecnología: El cambio al trabajo remoto es más difícil para las empresas sin infraestructura tecnológica existente. Para ser efectivos, los empleados deben poder recrear su lugar de trabajo en casa. Invertir en esta tecnología, así como en capacitación al respecto, puede ayudar a que todos sean más flexibles y adaptables.
  • Establezca expectativas: Cada negocio es diferente, y algunos no encontrarán efectivo que todos trabajen de manera remota todo el tiempo. Los empleadores deberían aspirar a un equilibrio y permitir cierto compromiso sobre el tema. Si los parámetros se establecen al principio, por ejemplo, permitiendo un número establecido de días de trabajo remotos por semana, habrá una dirección clara.
  • Colaboración: Asegúrese de que todos los miembros del equipo tengan plena visibilidad de las metas y tareas globales. Esto ayudará a todos a comprender el valor de sus contribuciones individuales y evitar sentirse solos en sus esfuerzos.

Independientemente de cuándo las ciudades se vuelvan a abrir por completo, la cultura laboral ha cambiado radicalmente en América Latina. Antes de las cuarentenas, el trabajo remoto era esporádico y difería mucho entre países, pero la necesidad ha incrementado esta práctica de manera exponencial. Los empleadores ahora tienen que decidir cómo acomodarse a esta nueva estructura. Con algunas consideraciones clave, es posible continuar logrando los objetivos de la empresa y prosperar mientras se les permite a los empleados esta nueva libertad.